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viernes, 19 de febrero de 2010

Confesiones de una máscara


Título: Confesiones de una máscara
Autor: Yukio Mishima
Año de publicación: 1948
Editorial: El País

Érase una vez un joven atormentado que acabó convirtiéndose en el centro de la vida intelectual de su país y que terminó prematuramente con su vida llevando a cabo un suicidio ritual propio del pasado. En una sola frase, ése es Mishima, ese escritor polifacético que tuvo el, llamémoslo, atrevimiento de redactar una autobiografía a la (tierna) edad de veintitrés años. Normalmente las autobiografías las escribe gente anciana o con un amplio bagaje de experiencias vitales en su madurez. Mishima no sólo vivió una guerra en su juventud: también descubrió, siendo muy niño, algo que le hacía muy diferente, quizá demasiado, al resto de muchachos de su edad.

Yukio Mishima, seudónimo de Hiraoka Kimitake, nació en Tokio en 1927. La narración de su vida se centra en el descubrimiento, en una edad muy temprana, de la atracción sexual que sentía hacia imágenes de sangre y violencia y hacia los cuerpos masculinos, y cómo la conciencia de que se trata de algo incorrecto le lleva, durante su adolescencia, a tratar de cambiar su inclinación sexual forzándose a enamorarse y mantener relaciones con mujeres. Mishima relata minuciosamente sus sentimientos y reflexiones en cada momento de su atormentada vida interior.

Aunque por su descripción podría parecer un truño, inexplicablemente Confesiones de una máscara resulta una lectura que despierta un gran interés más allá del típico morbo (algo que tampoco tendría demasiado tiempo en estos tiempos que corren). A través de sus párrafos percibimos cómo las restricciones sociales que rodeaban al autor le llevaron a reflexionar sobre cosas en las que no piensan los jóvenes de su edad, desarrollando su sensibilidad. Muchas de las conclusiones que acaricia se parecen a cosas en las que yo misma he caído en alguna de mis reflexiones, razón por la que me sentía incitada a seguir leyendo. Su prosa elegante y fluida, muy japonesa, facilita la lectura.

Puntuación: 7

miércoles, 28 de octubre de 2009

La arboleda perdida


Título: La arboleda perdida
Autor: Rafael Alberti
Año de publicación: 1959
Editorial: Editorial Planeta

Se habla mucho y muy a menudo de la famosa Generación del 27, ese grupo de magníficos poetas que coincidieron en una época muy determinada en Madrid, amparados por la Residencia de Estudiantes. Aunque al mencionar dicho grupo el primer nombre que acude por defecto a nuestra cabeza es el de Federico García Lorca, hubo muchos otros que nos han dejado un extenso legado poético y teatral. Hubo uno que incluso va más allá de poesía y teatro y se atreve con otro género muy distinto: La autobiografía.

En La arboleda perdida Alberti narra su vida desde su nacimiento hasta 1959, fecha de publicación de los dos volúmenes de la autobiografía. Se trata de una obra escrita durante un larguísimo período de tiempo, cuya constancia va dejando el autor en los diferentes capítulos. A lo largo de las páginas de La arboleda conocemos al Alberti niño en el Puerto de Santa María, al adolescente que vive en Madrid, al Alberti pintor y más tarde poeta, y vemos a través de sus ojos a todas las personas que conoció, desde poetas consagrados como Juan Ramón Jiménez hasta artistas en pleno aprendizaje, como Salvador Dalí. Asistimos, además, al nacimiento de sus primeros libros: Marinero en tierra, El alba del alhelí, Cal y canto y Sobre los ángeles, así como algunas obras de teatro.

Con su prosa grandilocuente, Rafael Alberti recorre una época fascinante que tuvo la gran suerte de vivir en persona, dándonos impresiones muy vívidas de otros autores que desconocemos sin la aureola que la fama ha prendido en torno a sus cabezas, como Fernando Villalón, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Luis Cernuda o el propio Federico García Lorca, entre muchos otros. Alberti nos describe los ambientes en que se desarrollan las diferentes etapas de su vida, si bien dicha imagen se ve tamizada por el credo político del poeta de manera bastante obvia (lo cual no resta realidad a muchas de sus afirmaciones).

Debo confesar, no obstante, que esperaba otra cosa. Creo que en parte se debe al estilo narrativo de Alberti, que al igual que su poesía, resulta algo grandioso, como con ínfulas. Y aun así, posee momentos francamente graciosos, con esa clase de anécdotas divertidas que uno repite una y otra vez, y una atmósfera apasionante que nos incita a conocer más.

Puntuación: 5

domingo, 13 de septiembre de 2009

Paula


Título: Paula
Autor: Isabel Allende
Año de publicación: 1994
Editorial: Plaza & Janés

Nunca olvidaré la primera novela de Isabel Allende que me leí. Se trataba, precisamente, de su ópera prima, La casa de los espíritus. Tenía unos trece o catorce años y recuerdo que me subía mucho la moral leer una novela "de mayores". Logró atraparme como pocos libros lo han conseguido, urgiéndome a devorar páginas hasta descubrir el desenlace de la novela. Podría decir que marcó un antes y un después en mi experiencia como lectora.

Con el paso de los años he leído muchas otras novelas de la autora, tanto de su primera época como más recientes. Y, sin embargo, desde hace un lustro descansaba Paula en mi estantería, desatendido, hasta que me atreví a darle una oportunidad.

Paula no es exactamente una novela. Fue escrita por Isabel Allende a modo de terapia, por así llamarla, mientras su hija Paula se hundía en el coma provocado por la porfiria. En sus páginas la autora alterna el relato de su vida, o mejor dicho, de su linaje, con reflexiones sobre la vida, la muerte y el lamentable estado de su hija, además de la crónica del presente que aún viven.

Se aprecia a primera vista que Paula es un libro muy íntimo, escrito para tratar de expulsar el dolor que atrapa a Allende como un furioso depredador. Haciendo gala de su particular estilo, la autora se desnuda en estas páginas, volcando sus recuerdos y sensaciones de manera vívida y desgarrada. No resulta sencillo hacer una crítica de una obra que no es novela ni ensayo, sino una especie de autobiografía preñada del sentimiento que Isabel Allende nos transmite de que el lance que relata en su obra marcará un antes y un después en su vida.

Puntuación: 8