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domingo, 2 de junio de 2013

Eva

Título: Eva
Director: Kike Maíllo
Intérpretes: Daniel Brühl, Alberto Ammann, Marta Etura, Claudia Vega
Año de estreno: 2011

Pocas veces una película española logra atraer mi atención, sobre todo las actuales. No obstante, cuando vi el tráiler de Eva en el cine logró atraerme lo bastante como para quedarme con ella y esperar hasta tener la oportunidad de verla. Como defensora que soy de los géneros que suelen escapar a los certámenes de premios "serios", es decir, comedia, acción, ciencia ficción, etc., una historia futurista en torno al tema de los robots realizada en España me pareció una rara avis digna de visionar.

Nos encontramos en el año 2041. Álex Garel es un ingeniero cibernético que regresa Santa Irene con el encargo de crear un niño robot para la Universidad de Robótica. El esquivo y huraño ingeniero se reencuentra con su hermano, David, y con su ex novia, Lana, ahora casada con David. Mientras busca un modelo para el robot que debe crear, Álex conoce a una avispada niña llamada Eva que resulta ser la hija de su hermano. Entre ellos se establece una relación muy especial que conduce al ingeniero a una verdad reveladora.

Huelga decir que hay mucho en Eva que escapa a los parámetros más clásicos del cine español, anclado en una serie de géneros con sus clichés que, en algunos casos, son comunes a las cinematografías de otros países europeos. Eva se atreve con un género actualmente hollado únicamente por Hollywood y ofrece un aspecto visual muy interesante gracias a la ambientación en un pequeño pueblo en las montañas, mezclando a partes iguales edificaciones anticuadas y tecnología punta. Los impecables efectos especiales contrastan un poco con las interpretaciones un tanto forzadas, sobre todo la de Eva, una niña maliciosa y con un punto retorcido, cualidades vaticinadas por cierto personaje a lo largo del metraje, sin que lleguen a resultar fluidas. Por lo demás, Eva cuenta con una trama modesta y un tanto tramposa en el buen sentido de la palabra, pues conduce las expectativas del autor hacia cierta revelación para después realizar un giro en el guión que cambia lo que esperábamos. No es, en definitiva, un hito en el género, pero sí un interesante primer paso en la ciencia ficción que es un verdadero soplo de aire fresco en la cinematografía de nuestro país.

Puntuación: 6

sábado, 2 de marzo de 2013

Blancanieves

Título: Blancanieves
Director: Pablo Berger
Intérpretes: Macarena García, Sofía Oria, Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho
Año de estreno: 2012


Desde hace unos años asistimos a un particular revival de los cuentos clásicos en el cine. Se ha criticado mucho a Disney la versión excesivamente almibarada de estos relatos que realizó en algunos de sus títulos más icónicos, y numerosos cineastas se han dedicado a relanzar esas historias con unos adecuados toques de acción, vestuario atractivo y cierta inspiración steampunk en determinados aspectos de la ambientación. Sólo para este 2013 tenemos pendientes Hansel y Gretel, cazadores de brujas, Oz: un mundo de fantasía y Jack el cazagigantes (y seguro que me dejo alguno en el tintero), pero el 2012 tuvo una protagonista absoluta, y fue Blancanieves, de la que se estrenaron tres filmes: los hollywoodienses Blancanieves (Mirror, mirror, es su título original), Blancanieves y la leyenda del cazador y la "españolísima": Blancanieves.

Esta versión del cuento de los hermanos Grimm se desarrolla en Sevilla, en los años 20. Antonio Villalta, un famoso torero, sufre una cogida en La Colosal, y su esposa, la cantaora Carmen de Triana, se pone de parto debido a la impresión. El torero queda tetrapléjico y su mujer fallece al dar a luz a una niña a la que él se niega a ver. Carmencita crece a cargo de su abuela, pero tras el fallecimiento de ésta, la nueva esposa de Antonio, Encarna, la acoge en el cortijo, donde la obliga a ejercer de criada. Carmencita no tarda en averiguar lo malvada que es su madrastra, pero en su desdicha, padre e hija establecen un vínculo prematuramente cercenado por Encarna, que, años después, tras desembarazarse de su esposo, decide hacer lo propio con Carmencita.

Lo bueno y lo malo de adaptar cuentos clásicos es que, independientemente del envoltorio, el espectador sabe de qué va el tema. En este caso, Blancanieves es la "españolísima", como la he tildado en el primer párrafo, por la propia ambientación de la trama, pues la vida de sus personajes gira, fundamentalmente, en torno al toreo, y en menor medida al flamenco. No obstante, el director consigue alejarse del topicazo e imbuir a las escenas de una elegancia muy particular, con un uso del blanco y negro que crea unos cuadros de gran belleza, de alargadas sombras que aportan a la película ese aire ligeramente gótico y decadente.

Y ahora viene la parte negativa de la crítica. Quizá sea un poco dura, pero quiero señalar, antes de comenzar a citar los defectos que le he encontrado, que pese a no gustarme en general el cine español, me he enfrentado a Blancanieves libre de prejuicios, porque la idea y los tráilers que había visto me la hacían muy apetecible. Y sin embargo, debo decir que no me han gustado ni el uso de la música cinegética, que no se ciñe al uso que se hacía de la misma en el auténtico cine mudo (y con lo de auténtico me refiero al de principios de siglo, y la música en sí me pareció magnífica y muy apropiada)  ni el empleo de los intertítulos (excesivos, parecían un poco fuera de lugar en determinadas escenas) ni el frenético montaje de las escenas de acción (en la primera está bien, en la segunda resulta llamativo que se haya utilizado exactamente el mismo recurso, a partir de la tercera resulta aburrido y poco emocionante) ni el ensalzamiento de la actuación de Maribel Verdú como Encarna. Es muy notable por su parte que se adhiriera al proyecto tan pronto y lo apoyase activamente, pero su actuación ha eclipsado por completo a Sofía Oria y a Macarena García como Carmen niña y adolescente, cuando ambas realizan unos papeles extraordinarios, sobre todo la primera. El resto de los actores, tanto las figuras más notables de nuestro cine (destaco a una maravillosa Ángela Molina como la abuela) como los más desconocidos (los enanitos son geniales, sencillamente), realizan también unos papeles magníficos que, desde mi punto de vista, no han sido lo bastante reconocidos.

A pesar de esos defectos que señalo, Blancanieves es una película muy interesante y emotiva, bien llevada y con una atmósfera muy diferente a las típicas películas españolas. Muchos esperaban que llegase a los Óscar. Lástima.

Puntuación: 7

lunes, 17 de diciembre de 2012

Un franco, 14 pesetas

Imagen de filmaffinity.com
Título: Un franco, 14 pesetas
Director: Carlos Iglesias
Intérpretes: Carlos Iglesias, Javier Gutiérrez, Nieve de Medina, Isabel Blanco
Año de estreno: 2006

Cualquiera que me conozca un poco sabrá ya que no soy ninguna fan del cine español. Lo encuentro monotemático en exceso, y las pocas películas rodadas en mi país que han llegado a gustarme son auténticas rarezas dentro mi lista de títulos preferidos. La verdad es que me viene de familia, pues en mi casa no nos entusiasma a ninguno el cine español salvo contados ejemplos, y de éstos, Un franco, 14 pesetas es una de esas escasas películas que mis padres disfrutaron y me recomendaron. Y aunque mis gustos cinematográficos difieren bastante de los suyos, me fié de esa recomendación al ponerme a ver esta película.

Martín y Marcos son dos amigos que, a principios de los años 60, son despedidos de la fábrica en la que trabajan. Desesperados por hallar un nuevo trabajo, los dos madrileños se marchan a un pequeño pueblo en el norte de Suiza, donde les sorprende la opulencia y la sensación de libertad en comparación con lo que han conocido. Tras un año de trabajo en una fábrica local, Pilar, la mujer de Martín, descubre que el dinero de todo un año de trabajo que éste le envió para pagar un piso a las afueras de Madrid se ha desvanecido al desaparecer la promotora, de manera que Pilar y Pablo, su hijo, se marchan a Suiza también para unirse a Martín y salir adelante.

Ahora que la situación económica en España es la que es y no son pocos los que tienen que emigrar para encontrar trabajo, la historia que nos cuenta Un franco, 14 pesetas resulta tristemente cercana. Sin embargo, a diferencia de las innumerables películas que se regodean en el drama al narrar una historia que se desarrolla en la posguerra o el franquismo, Un franco, 14 pesetas recurre a los recuerdos infantiles del director y guionista, Carlos Iglesias, para crear una historia repleta de nostalgia y ternura en la que se nos muestran las vicisitudes de los inmigrantes y las dificultades para adaptarse a maneras de ser de otros países que, en ciertos momentos de nuestra Historia, parecían hallarse a años luz pese a encontrarse en el mismo continente.

Puntuación: 9

viernes, 7 de enero de 2011

Nocturna

Título: Nocturna
Director: Adrià García, Víctor Maldonado
Intérpretes (voces): Imanol Arias, Carlos Sobera, Natalia Rodríguez
Año de estreno: 2007

Desde luego, cualquiera diría que sólo veo cine de animación. La verdad es que no puedo evitarlo:  me encanta ahora como me encantó siempre, y aunque el cine de animación nos ha dado grandes películas, mucha gente, incluidos numerosos críticos, siguen mirando con una especie de condescendencia a estas películas, casi como si ellos, en su magnanimidad, les permitieran existir. Pero bueno, todos sabemos cómo son de dogmáticos los críticos profesionales. El caso es que, mientras ellos le perdonan la vida a la animación, ésta nos obsequia con pequeñas y grandes películas a la altura de cualquier estudio de Hollywood. Algunas se ven recompensadas en las entregas de premios, mientras que otras resultan casi desconocidas a pesar de ser de una excelente calidad. A esta categoría se adscribe Nocturna, una película española que ganó un Goya a la Mejor Película de Animación pasando, y esto no lo sé seguro pero me lo imagino, de puntillas por unas pocas salas madrileñas.

Tim es un huérfano solitario a pesar de vivir en un orfanato rodeado de otros niños. Tiene miedo a la oscuridad, por lo que cada noche abre a escondidas una ventana para dormir a la luz de las estrellas, especialmente de su estrella, Adhara. No obstante, una noche comienzan a apagarse las estrellas, y Tim decide encontrar al responsable. Acompañado del Pastor de Gatos, el niño se adentra en el fascinante mundo de Nocturna en busca del señor Moka, el único que conoce todos los secretos que rodean al mundo de noche.

Nocturna es, ante todo, una película infantil con una mitología realmente magnífica, que nos explica cómo son y, sobre todo, cómo trabajan los duendecillos culpables de que se nos enrede el pelo mientras dormimos, soñemos o nos caigamos de la cama. El dibujo, muy personal y con un toque naïf, se aleja de los cánones anatómicos para recordarnos a las modernas ilustraciones de los cuentos, con una gama cromática azul y negra para la oscuridad y entre amarilla y beige para la luz que le aporta un carácter poco habitual en el cine infantil de estas características. La animación es de una gran calidad, de hecho sorprende la minuciosidad de sus detalles, que enriquece esta fábula que en otras cinematografías podría llegar a adquirir el carácter de película de culto entre adultos pese a estar concebida como película para niños.

Puntuación: 7

jueves, 16 de diciembre de 2010

El verdugo

Título: El verdugo
Director: Luis García Berlanga
Intérpretes: José Isbert, Nino Manfredi, Emma Penella, José Luis López Vázquez
Año de estreno: 1963

Quienes me conocen saben que no soy muy amiga del cine español. Le he dado varias oportunidades y he llegado a la conclusión de que, salvo películas muy concretas, el cine que se hace en mi país no es de mi gusto, sobre todo el que se viene haciendo de un tiempo a esta parte. Por suerte, hay algunos clásicos que se salvan de la quema. Berlanga, al que descubrí gracias a la asignatura de Historia del Cine en mi último año de carrera, es uno de ellos. Hasta la fecha había visto cuatro de sus películas: ¡Bienvenido, Míster Marshall!, La vaquilla, La escopeta nacional y Patrimonio Nacional. Con ocasión de su fallecimiento me apresuré a adquirir una de sus obras más inmortales, y así le rindo mi particular homenaje.

El verdugo nos presenta a Amadeo, un anciano verdugo a punto de jubilarse que conoce en la cárcel a un enterrador llamado José Luis. Éste se enamora de la hija de Amadeo, Carmen, ya que ambos tienen algo en común: a causa de su oficio (en el caso de ella, del de su padre), no tienen relaciones de larga duración. Después de casarse, Amadeo convence a José Luis para que se haga verdugo como él y así conservar sus privilegios como funcionario del Estado, a pesar de que el joven reniega del oficio.

El verdugo es una comedia negra que nos plantea el lado humano de una profesión que todos consideramos absolutamente ignominiosa, y se nos presenta al bueno de Amadeo y al inocente José Luis como personas normales y corrientes que se buscan la vida como pueden en una época difícil. La película refleja a la perfección la morbosa fascinación que despierta la aplicación de la pena capital y al mismo tiempo el ostracismo y desprecio al que se ven sometidos los ejecutores (destaca la escena en que los cocineros de la prisión no quieren tocar a José Luis y le dejan la taza de café al alcance de la mano, como si padeciese una enfermedad contagiosa), a modo de crítica, pero sin perder nunca el tono jocoso e irónico propio de las obras de Berlanga, con el siempre entrañable Pepe Isbert como el anciano verdugo (un personaje a la altura del alcalde de Villar del Río en ¡Bienvenido, Míster Marshall!) encabezando una constelación de estrellas del cine español en el que, además de los famosos intérpretes que destaco en la ficha de la crítica, tienen pequeños papeles otros grandes de la pantalla como María Luisa Montes, Alfredo Landa, Julia Caba Alba, Ángel Álvarez y María Isbert, hija de José Isbert.

En pocas palabras, películas como El verdugo me reconcilian un poquito con el cine de mi país. Algo es algo.

Puntuación: 9

lunes, 19 de julio de 2010

La hora de los valientes


Título: La hora de los valientes
Director: Antonio Mercero
Intérpretes: Gabino Diego, Leonor Watling, Adriana Ozores, Héctor Colomé
Año de estreno: 1998

Antes de comenzar, me gustaría señalar que el cine bélico no es precisamente santo de mi devoción. Sobre todo las películas españolas centradas en la Guerra Civil, ya que suelen dar una imagen canibalizada por la orientación política del director de turno, intentando vendernos el producto final como una imagen aséptica y completamente realista del conflicto. No debemos olvidar, nunca, que en las guerras no hay buenos ni malos: sólo hay seres humanos enfrentados a una catastrófica catarsis.

El protagonista de La hora de los valientes es Manuel, un joven celador del Museo del Prado que colabora al desalojo y transporte de las numerosas obras de arte junto al gobierno republicano, que se traslada a Valencia, lejos de la contienda. Alertados por una sirena que anuncia un bombardeo, los voluntarios abandonan a toda prisa el museo dejando completamente solo a Manuel, que encuentra, abandonado, el Autorretrato de Francisco de Goya, su artista preferido, y toma la resolución de llevárselo consigo para protegerlo de las bombas. En los túneles del metro, donde se protege la población, Manuel conoce a Carmen, una chica que en apenas un segundo vio cómo un obús segaba todo lo que tenía: su casa, sus padres, su hermano. Conmovido, Manuel se la lleva consigo a la casa de huéspedes de su tía Flora, donde toman todos juntos la resolución de proteger el cuadro de Goya.

A nivel argumental, La hora de los valientes posee un poco de gran parte de los géneros cinematográficos: drama, comedia, Historia, suspense, acción... Los personajes demuestran personalidades marcadas, basadas en parte en prototipos de personajes de la época, así como protagonizando escenas que, si bien no son nuevas en el cine bélico centrado en la población civil, sí reflejan que la vida no era nada fácil en época de la contienda. Madrid, como zona roja que era, no aparece convertida en ningún paraíso, sino como otra ciudad más en la que los ciudadanos son víctimas de la escasez, el miedo y los abusos por parte de los milicianos. Pequeños toques de humor resaltan el absurdo de las ideologías llevadas al extremo o de la poca importancia de éstas cuando hay hambre. Tampoco se ignora la no poca presencia de vividores que decían pertenecer a un bando para adherirse más tarde al bando vencedor.

Visualmente, la cinta se ciñe estrictamente a la imagen que ofrece de España el material documental de la época, de manera que la ambientación de personajes y ubicaciones resulta muy acertada incluso en detalles como la música de la radio que escuchan los personajes. La hora de los valientes cuenta con escenas de gran belleza y expresividad, como la de Manuel y Carmen bailando bajo los aviones el día de su boda o la de Pepito presenciando el nacimiento de Manolito iluminado por el estallido de las bombas. En resumen, es una película entretenida pero conmovedora, con un bello mensaje que transmite emociones muy positivas al espectador pese a la ambientación en esos convulsos años de nuestra Historia. Y es que Mercero consigue que, cuando uno vuelve a ver el Autorretrato de Goya tras esta película, no pueda pensar sino en saludarle: "Salud, compañero".

Puntuación: 9

viernes, 18 de diciembre de 2009

Planet 51


Título: Planet 51
Director: Jorge Blanco, Javier Abad y Marcos Martínez
Intérpretes (voces): Dwayne "The Rock" Johnson, Justin Long, Jessica Biel, Seann William Scott
Año de estreno: 2009

Tengo que confesar que la primera vez que vi un avance de Planet 51, que por cierto fue en el programa Días de cine, no creí a simple vista que fuese española. Lo cierto es que, cuando en los créditos leí que el guión había sido redactado por Joe Stillman, autor de esas dos joyas de la animación que son Shrek y Shrek 2, comprendí muchas cosas acerca de la manera en que está realizada esta película, que posee numerosas referencias cinéfilas e incluso históricas y que, por suerte, no me ha decepcionado, tal y como temía.

En una galaxia lejana, en un bonito planeta muy parecido a la Tierra salvo por el cinturón de asteroides que lo rodea, vive Lem, un simpático joven que tiene una vida absolutamente normal amante de la astronomía, enamorado de su vecina Neera y rodeado a todas horas por sus amigos Skiff y Eckle, obsesionados, por culpa del cine y los cómics, con las posibles invasiones extraterrestres y sus poderes paranormales. Lem no les presta demasiada atención hasta que un buen día cae en su jardín una sonda procedente del espacio exterior, de la que surge un astronauta norteamericano llamado Charles T. Baker. Su repentina entrada en escena desata el pánico en la apacible sociedad inspirada en los años 50 del Planeta 51.

Como decía, la película posee numerosos guiños al cine clásico de ciencia-ficción, sobre todo a Alien: el octavo pasajero y a Star Wars, aunque también hay referencias a películas más antiguas, como 2001: Odisea en el espacio, Ultimátum a la Tierra o La invasión de los ladrones de cuerpos, entre muchas otras, además de otras que nada tienen que ver con la ciencia-ficción, como Grease o Cantando bajo la lluvia. Durante la hora y media que dura Planet 51 se aprecia el destino como producto infantil de la película, con los típicos mensajes didácticos de solidaridad y amistad, pero los numerosísimos guiños cinéfilos sólo los captan los adultos. En conjunto, se trata de una película muy divertida y entretenida.

Lo cierto es que la película ha salido redonda, y no se le encuentra ningún pero. Me atrevo a colocarla al mismo nivel que Shrek por la impecable manera en que ha sido realizada y el argumento magníficamente tratado que puede llegar a fascinar tanto a niños como a mayores: vamos, como las pelis de Disney de antes.

Y por cierto, lo mejor: ¡La Macarena!

Puntuación: 9

domingo, 8 de noviembre de 2009

Amanece, que no es poco


Título: Amanece, que no es poco
Director: José Luis Cuerda
Intérpretes: Antonio Resines, Gabino Diego, Samuel Claxton, José Sazatornil
Año de estreno: 1988

Resulta curioso que de motu propio me hiciese con esta película, pues no suele gustarme el cine español. No obstante, vi un reportaje acerca de su aniversario y me resultó tan curiosa que me animé a verla. Y lo cierto es que ha merecido la pena.

Amanece, que no es poco se desarrolla en un pueblecito manchego de lo más peculiar: los hombres brotan de la tierra, la gente se desdobla y los sudamericanos van en bici o huelen bien, según el día. Allí llegan, en una Vespa con sidecar, Teodoro y su padre, Jimmy. A lo largo de dos días, comparten con sus habitantes las excentricidades del lugar.

Como puede apreciarse, Amanece, que no es poco, rezuma surrealismo por los cuatro costados. Algunos momentos resultan tan delirantes que nos hacen preguntarnos si realmente es una película española, aunque el reparto, plagado de caras conocidas y numerosos detalles culturales nacionales, no dejan lugar a dudas. Esta película aporta un aire fresco al panorama que la hace interesante incluso pasados más de diez años desde su estreno.

Como decía, son muchos los rostros conocidos que se dan cita en dicho pueblo. Aunque se suele recordar a Gabino Diego como el portavoz de los estudiantes norteamericanos (papel que realiza de maravilla, por supuesto), personalmente me quedo con José Sazatornil como el cabo de la Guardia Civil, pues le da al papel una entidad de lo más carismática. También destaco a Tito Valverde como el Intelectual y a Quique San Francisco como el hombre que quiere cambiar de personaje: ambos resultan geniales.

Creo que Amanece, que no es poco debería contarse entre los clásicos del cine español, si es que no se cuenta ya. ¡Menos dramas de la Guerra y más originalidad!

Puntuación: 8

domingo, 1 de noviembre de 2009

Ágora


Título: Ágora
Director: Alejandro Amenábar
Intérpretes: Rachel Weisz, Oscar Isaac, Max Minghella, Rupert Evans
Año de estreno: 2009

Después de dos semanas en cartel, al fin he tenido la oportunidad de ver una de las películas que más expectación me han provocado. Aunque no soy ninguna especialista en la filmografía del director, del que sólo he visto Los otros, la ambientación histórica y la promesa de un peliculón español, para variar, me atraían inevitablemente.

Ágora se desarrolla en el siglo IV d. C., en Alejandría, donde la astrónoma Hipatia vive con los ojos puestos en el cielo, estudiando el movimiento de los astros y transmitiendo su saber, ajena a los acontecimientos político-religiosos que sacuden su ciudad, enfrentando a paganos, judíos y cristianos, y a temas más mundanos, como los sentimientos que despierta en dos hombres muy cercanos a ella: su alumno Orestes y su esclavo Davo.

Más de dos horas de duración le lleva a Amenábar narrar una trama tan épica como histórica: con el telón de fondo del desmoronamiento del Imperio Romano, Hipatia aparece como una simple excusa de la que se vale para desarrollar el tema clave: el fanatismo religioso en todas sus vertientes. Ese fanatismo no entra en contacto directo con la protagonista hasta el final de la película, creando algo así como dos líneas de narración muy diferenciadas: por un lado vemos la extrema violencia en las calles de Alejandría y por el otro, a la astrónoma refugiada en la búsqueda del saber, su verdadera pasión. El choque que se espera es, obviamente, brutal.

El punto fuerte de Ágora es, en mi opinión, la ambientación. Alejandría y su legendaria biblioteca aparecen reconstruidas de un modo creíble e imponente, cargadas de verosimilitud. Esta fidelidad histórica se traslada también a la caracterización de los personajes de acuerdo a la época y a los credos que profesan: la multiculturalidad se refleja en los ricos atuendos de los judíos, en las togas de los magistrados del Imperio y en las toscas túnicas de los monjes parabolanos.

Otro aspecto que me ha gustado mucho es la música, inspirada en las pocas melodías que se conservan anteriores a la Edad Media. En pantalla vemos incluso un aulós, un instrumento de origen griego que Orestes toca. La banda sonora puede, sin embargo, sonar muy parecida a la de otras películas ambientadas en la Antigüedad, como Gladiator. Se percibe la similitud de fuentes.

Ágora es, en resumen, una película excelente, muy interesante y de una gran calidad. Con directores como Amenábar, el cine español da gusto.

Puntuación: 7

martes, 7 de julio de 2009

Pagafantas


Título: Pagafantas
Director: Borja Cobeaga

Intérpretes: Gorka Otxoa, Sabrina Garciarena, Julián López, Kiti Manver
Año de estreno: 2009

Pagafantas: Dícese del individuo que siente interés sexual por una chica que le lleva a adquirir una conducta amistosa hacia ella; la chica corresponde considerándole su mejor amigo.

Pagafantas: Un plan divertido para echar una tarde simpática viendo el lado cómico de una triste realidad.

Y es que hay muchas razones para ir al cine, aunque sea cada vez más caro y la economía no esté para esas alegrías: un argumento interesante, un actor/actriz conocido/a, el remake de un clásico tamizado por la evolución tecnológica o la adaptación de una novela o cómic que nos gusta, que suele ser la más común. Pagafantas no es, desde mi punto de vista, una de esas películas imprescindibles que entran en el palmarés de nuestras favoritas (o quizás sí, sobre gustos no hay nada escrito). A mí me propusieron ir a verla y debo confesar que es una película divertida.

Entraremos en materia, como siempre, gracias al argumento. Chema es un chico de veinticinco años que acaba de dejar a su novia porque cree que merece algo mejor, pero no se come un rosco. Vive con su madre y una anciana impedida, trabaja en la tienda de fotos de un amigo de la familia y tiene una vida bastante patética, en general. En ese momento aparece Claudia, una guapísima argentina sin papeles que busca trabajo, y Chema se enamora perdidamente de ella. Sin comerlo ni beberlo se ve convertido en su pagafantas: Claudia hace con él lo que quiere y proclama, con toda la ingenuidad del mundo, que es su mejor amigo. Y eso acarrea a Chema una serie de graves problemas.

Pagafantas es una comedia de la que perfectamente podría hacerse un dramón del quince. Vemos a Chema como víctima de Claudia y de sus sentimientos por ella, lo que desemboca en una serie de situaciones propias del slapstick estadounidense más genuino. Sin embargo, el director nos permite, entre carcajada y carcajada, captar la frustración del bueno de Chema, que nunca logra decirle a Claudia lo que siente. Tiene, por tanto, un trasfondo agridulce de lo más interesante; no es la típica comedia del cine patrio, el género más habitual y célebre (seguido de cerca por los dramas ambientados en la Guerra Civil y la posguerra y, más recientemente, por el cine de terror).

Las situaciones son tan estrambóticas como reales. Comienzan como escenas que todos hemos vivido alguna vez para acabar desarrollándose de la manera más surrealista que uno pueda imaginarse, pero no lo bastante como para que todos, incluidas las chicas, puedan ponerse en la piel del sufrido Chema. Esto, unido a los fragmentos de documentales que jalonan la cinta, relacionando actitudes propias del pagafantas con las de diversos animales, aporta un tipo de comicidad que se aleja (¡por fin!) de los típicos y manidos chistes sexuales. Además, la presencia de dos de los integrantes del grupo cómico Muchachada Nui asegura la carcajada.

Pagafantas es una ópera prima sin pretensiones, divertida pero muy creíble, e innovadora para mi gusto. Si su director continúa en esta dirección, le auguro una carrera bastante interesante. Y lo dice alguien a quien no le entusiasma el cine español.

Puntuación: 7

lunes, 29 de junio de 2009

Noviembre


Título: Noviembre
Director: Achero Mañas
Intérpretes: Óscar Jaenada, Ingrid Rubio, Javier Ríos, Juan Díaz
Año de estreno: 2003

A veces, o mejor dicho, a menudo, aparecen películas que reflejan el deseo que todos los jóvenes hemos tenido alguna vez de cambiar el mundo. Pero son pocas las ocasiones en que el fracaso de dicho sueño queda reflejado. Noviembre es uno de ellas.

Elaborada como un falso documental en que una serie de personajes entrados en años cuentan su experiencia, Noviembre narra la historia de un grupo de teatro que actúa gratis en la calle, con la única intención de crear un arte libre, sin censuras ni etiquetas, social, que sea capaz de cambiar el mundo. Con esa premisa Alfredo, un joven murciano, abandona la Escuela de Interpretación en la que asistía a clases en Madrid y comienza a realizar representaciones en la calle con sus amigos, creando el grupo que da nombre a la película y enfrentándose a un sinfín de complicaciones, sobre todo con la ley. A lo largo de su hora y media de duración, Noviembre refleja el nacimiento, desarrollo y ansia de supervivencia del grupo teatral, cuyo fin llega prematura y ante todo, trágicamente.

Gran parte de su originalidad radica, en mi opinión, en su estructura de falso documental, a la que sin embargo no es del todo fiel, pues a los testimonios de los personajes ancianos, con sus nombres rotulados y todo, y las grabaciones con cámaras de mano de las actuaciones a pie de calle se unen fragmentos rodados de manera convencional, que relatan lo que esas cámaras no podrían captar para un documental. Es una película ecléctica, cargada de fuerza, de color, de idealismo y de cruda realidad. Es dramática, pero nos brinda momentos muy cómicos, cargados de sarcasmo e irreverencia.

Noviembre es una magnífica película, muy española y al mismo tiempo muy internacional, con unas interpretaciones maravillosas (particularmente Óscar Jaenada, que para mi gusto está excelente), original y sobre todo, diferente. De las que tienen esa magia que nos hace pensar que no la podríamos volver a ver, para no perderla. Pero, ¿quién sabe? Quizá nunca debamos dejar de redescubrir Noviembre.

Puntuación: 10

sábado, 13 de junio de 2009

Mi hija Hildegart

Título: Mi hija Hildegart
Director: Fernando Fernán Gómez
Intérpretes: Amparo Soler Leal, Carmen Roldán, Manuel Galiana
Año de estreno: 1977
Mi madre me había hablado largo y tendido de esta película, que ella vio en el cine el año de su estreno. La trágica historia narrada en el largometraje, basada además en un hecho real (antes de que esa frase se empleara como reclamo publicitario) la impactó mucho. También a mí me han impresionado ciertas escenas, y de hecho la propia historia es lo bastante sorprendente como para no dejarnos indiferentes. Para que luego pensemos que este tipo de cosas pasan sólo en los Estados Unidos...
Mi hija Hildegart relata, como ya he dicho, una historia real, sucedida en Madrid en 1933, novelada en Aurora de sangre, de Eduardo Guzmán, libro utilizado para documentar el suceso. La protagonista, una mujer llamada Aurora, concibe la idea de tener una hija que, con su talento puesto al servicio de los ideales socialistas, encabezará la liberación de la mujer. Con ese objetivo alumbra a Hildegart, que en alemán significa "Jardín de Sabiduría", a la que dirige desde muy joven al estudio y a la divulgación de sus ensayos. Sin embargo, los problemas comienzan cuando la brillante Hildegart comienza a distanciarse de su madre, a mostrar simpatía por un hombre y a buscar cierta independencia. En ese instante, Aurora toma la resolución de destruir su obra.
La película se inicia con Aurora entregándose a la policía, confesando el asesinato de su hija Hildegart. A lo largo de todo el metraje, la mujer va relatando todo lo sucedido desde la concepción de Hildegart con un sacerdote de la Marina hasta la muerte de la joven a todos aquellos dispuestos a escucharla: su abogado, un periodista, los psiquiatras de la cárcel, otras presas... Tratando de hacerles comprender hasta qué punto Hildegart era "su obra", todo aquello que ella no era.
Como buena película de la Transición y del destape, Mi hija Hildegart adolece de la aparición de desnudos injustificados. No es que yo sea una mojigata, es que me parece absurda, pura explotación, la aparición de la desnudez sin venir a cuento, como por ejemplo al final, cuando Hildegart se ha quedado dormida en su cama mientras trabaja, y por alguna razón está desnuda. La película posee además, escenas de una gran fuerza, como por ejemplo en la que Aurora "firma" sobre Hildegart, diciéndole que si al volver de su cita con Villena sus firmas están borradas, "sabrá que es una perdida". Destaca la interpretación de Ampara Soler Leal, que aporta una gran credibilidad al personaje de Aurora, mostrando un registro muy amplio y realista. Una de las cosas que eché en falta a lo largo de la película fue la aparición de música de fondo. Sólo suenan melodías diegéticas, salvo en la escena que muestra la proclamación de la II República, en la que una canción de la época acompaña a lo que creo son imágenes de archivo.
En definitiva, no es una película que derroche una gran fotografía o estética, pero resulta muy interesante en su argumento; como documento histórico de un suceso anterior a la Guerra Civil, me parece valiosa, pues en este país no valoramos lo que tenemos. Mucha gente prefiere echar la mirada a historias similares en otros países europeos antes que mirar lo que tenemos aquí, y eso se extiende a casi todo. Por esa razón, creo que Mi hija Hildegart es una película que debe verse.
Puntuación: 7