martes, 23 de octubre de 2012

Sherlock Holmes: Juego de Sombras

Imagen de Wikipedia
Título: Sherlock Holmes: Juego de sombras (Sherlock Holmes: A game of shadows)
Director: Guy Ritchie
Intérpretes: Robert Downey Jr., Jude Law, Jared Harris, Noomi Rapace
Año de estreno: 2011


Hace ya varios años que se viene diciendo que la industria cinematográfica va escasa de ideas, y de ahí las numerosas secuelas, precuelas y remakes que se han venido estrenando en la última década, más o menos. El enorme éxito de Sherlock Holmes, la segunda franquicia que ha vuelto a elevar a Robert Downey Jr. a los altares de la fama (la primera sería Iron Man) propició una secuela ya anunciada en las últimas escenas de su predecesora, y en ella Guy Ritchie se limitó a repetir los novedosos elementos que introdujo en aquélla, de manera que la respuesta de los críticos fue mucho menos entusiasta que en 2009. Por eso me enfrenté a Juego de Sombras con cierto escepticismo.

Corre el año 1891. El doctor Watson tiene un pie en el altar y cuenta con la presencia de su excéntrico amigo Sherlock Holmes en su boda, pero éste parece enredado en una macabra persecución con James Moriarty, un siniestro profesor de Matemáticas que se divierte poniendo a prueba el ingenio de Holmes mientras siembre en Europa las semillas de una gran guerra. La acción se dispara para nuestro detective al dar con Madame Simza Heron, una gitana francesa cuyo hermano René trabaja para Moriarty. Con el objetivo de ayudar a Simza a encontrar a René, junto al cual se encontrará sin duda Moriarty, Sherlock Holmes se embarca en una aventura en Francia junto a su inseparable John Watson en la que, espera, sea su última aventura juntos.

Efectivamente, como mucho se criticó, Guy Ritchie recurre a los mismos recursos narrativos y visuales que en la primera entrega de su saga sobre Sherlock Holmes, apoyándose en la dicotomía entre su extraña personalidad y hábitos y sus extraordinarias observación y capacidad de deducción junto al choque con el pragmatismo de Watson, sin que el personaje femenino aporte gran cosa. El lado positivo es que, como su predecesora, es entretenida y visualmente interesante, además de contar con una banda sonora adictiva y, por supuesto, con el carisma de sus dos actores principales.

Así que sí: Sherlock Holmes: Juego de Sombras es prácticamente igual a Sherlock Holmes. Es una película entretenida sin más pretensiones, pero no añade ninguna novedad a la propuesta de su predecesora. ¿La hace eso peor? Por supuesto que no.

Puntuación: 8

lunes, 22 de octubre de 2012

Hazme reír

Imagen de Wikipedia
Título: Hazme reír (Funny people)
Director: Judd Apatow
Intérpretes: Adam Sandler, Seth Rogen, Leslie Mann, Eric Bana
Año de estreno: 2009

Siento por Adam Sandler una simpatía que no sé muy bien de dónde procede. Creo que la primera película suya que vi fue Un papá genial, seguida por sus cameos en las películas de su amigo Rob Schneider, otro que también me cae genial. Y a pesar de las numerosas bazofias que ha rodado a lo largo de los años, siempre quedarán las carcajadas provocadas por la chabacana Little Nicky. Hazme reír no fue tan denostada por los críticos como otras películas, por lo que me imaginé que sería decente.

George Simmons es un famoso cómico cuarentón que lleva una vida de lujos. Cuando le diagnostican una rara variedad de leucemia y se somete a un tratamiento experimental, se da cuenta de que ha cortado sus lazos con su familia y amigos, y que está solo. En un local donde cómicos emergentes luchan por darse a conocer con sus monólogos conoce a Ira Wright, un joven admirador cuyo sueño es hacerse famoso y sobrevive durmiendo en el sofá-cama de sus amigos Taylor y Leo y trabajando en una charcutería. George convierte a Ira en su asistente personal y telonero al tiempo que retoma su actividad como monologuista en distintos eventos y recupera su relación con su familia. Sólo le queda una cuenta pendiente: reconciliarse con su ex prometida, Laura, que le dejó cuando él la engañó y que ahora está casada y tiene dos hijas. Laura no ha querido volver a verle desde entonces, pero saber de su enfermedad tiene el poder de cambiar las cosas.

Sí, sé que parece que mi resumen destripa el final de la película, pero no es así, así que tranquilos: si planeabais verla, aún podéis llevaros unas cuantas sorpresas.

Aunque el tema que propone Hazme reír es de lo más interesante (un cómico, una persona cuyo trabajo consiste en divertir a los demás, se enfrenta a una situación de lo más trágica), la película no logra encontrar su sitio y va dando bandazos con situaciones de corte completamente enfrentado. Esa trama podría haber valido para dar lugar a un melodrama digno de TV movie de las que ponen los fines de semana después del telediario o podría haberse convertido en una más que decente comedia negra con un punto amable, pero en vez de eso el guión toma ideas de ambos conceptos sin decantarse mucho por los dos o por el propio protagonista, ya que a lo largo de sus más de dos horas no queda del todo claro si el verdadero protagonista es George, Ira o la relación que se establece entre ambos, a todas luces extraña pero tampoco explorada del todo. Todo en Hazme reír parece quedar a medias: los momentos trágicos que se acaban demasiado pronto, los chistes de los monologuistas que desentonan por su grosería o la presencia de los brillantes secundarios, a todas luces superiores a los protagonistas o la chica, Laura, que no sale nada bien parada en la mayor parte de sus apariciones.

Como decía, da pena que tan buenos secundarios como Jonah Hill, Jason Schwartzman o Aubrey Plaza queden tan poco esbozados; da la impresión de que Hazme reír es una especie de resumen de una serie. Quizá mi personaje preferido sea Eric Bana como Clarke, el marido de Laura, un personaje extraño hasta rozar lo absurdo, aunque al mismo tiempo salpicado por un sorprendente realismo que anima la película en cuanto aparece, ya bien entrada la misma, y sólo por él salvaría a Hazme reír de la quema.

Puntuación: 5

viernes, 19 de octubre de 2012

Pandemonium

Título: Pandemonium
Autor: Lauren Oliver
Año de publicación: 2012
Editorial: SM

Sí, el boom de la ciencia-ficción para adolescentes continúa, y es muy probable que siga así hasta que se estrenen las dos películas que adaptarán Sinsajo, la tercera entrega de Los Juegos del Hambre. Gracias a eso seguimos disfrutando de buenas novelas de esta temática que se cuelan entre las insistentes historias de romance paranormal que siguen llegando a nuestras librerías. Pandemonium, la que nos ocupa, es la secuela de Delirium, y como ésta, ha sabido interesarme muchísimo.

Tras escapar a la Tierra Salvaje, Lena debe dejar atrás los dolorosos recuerdos de su pasado para unirse a la Resistencia, cuyo objetivo es derribar las murallas y eliminar la cura. Lena llega a Manhattan con la misión de acercarse a Julian Fineman, hijo de Thomas Fineman, que preside una poderosa organización pro-cura llamada ASD. Todo se acelera cuando Lena y Julian son secuestrados por los Carroñeros, inválidos que no persiguen otro fin que el caos, y forzados a convivir en una estrecha celda sin más compañía que la mutua. La cercanía hará que ambos cambien sin dejar de pensar en escapar.

Nunca dejará de sorprenderme que una premisa a simple vista tan absurda y ñoña como la del mundo en el que se desarrollan Delirium, Pandemonium y Requiem (aún por publicar) quede tan ampliamente expuesta y desarrollada a lo largo de las páginas de las dos primeras novelas que al releer el resumen de Delirium o la cita que acompaña al título de cada novela ("Imagina un mundo sin sentimientos"), la descripción ofrecida resulte insultantemente corta y simple. La redacción de Oliver y la exposición completa del mundo de la trilogía Delirium bien podrían tener espacio en una novela adulta (que siempre será tomada mucho más en consideración que una novela juvenil).

Me ha gustado especialmente el desarrollo de Lena, la protagonista. Si ya a lo largo de Delirium experimentábamos con ella el desmoronamiento de su manera de pensar al conocer a Alex, en Pandemonium el personaje sigue cambiando acorde con los acontecimientos que van sucediendo, y lo más importante es que no es para nada la chica a la que hay que salvar. Como Katniss Everdeen, es independiente y puede valerse por sí misma. Punto para la trilogía Delirium.

Ah, y por si decidís leéroslo: ese final. Demasiado efectista, pero sin duda alguna, deja a Lauren Oliver con la responsabilidad de responder muchas preguntas.

Puntuación: 8

martes, 9 de octubre de 2012

Wonder Woman

Imagen de wonderwomancollectors.com
Título: Wonder Woman (La Mujer Maravilla)
Director: Lauren Montgomery
Intérpretes (voces): Keri Russell, Nathan Fillion, Alfred Molina, Marg Helgenberger
Año de estreno: 2009

Hace cierto tiempo, paseándome entre (terribles) críticas a películas de superheroínas, me topé con una interesante reflexión: las películas centradas en las heroínas de los cómics estadounidenses fracasan porque se trata de personajes muy sexuados, y al restarles dicha sexualidad para adaptarlos a todos los públicos en la gran pantalla, quedan ridículas. Lo cierto es que a la vista de películas como Supergirl o Catwoman la afirmación gana credibilidad... Y a juzgar por las opiniones que circularon por Internet antes y después de la emisión del piloto de la fallida serie de NBC dedicada a Wonder Woman, una de las más importantes superheroínas del cómic estadounidense, poco se puede aducir. Así que, mientras las películas dedicadas a los superhéroes masculinos triunfan, las chicas se resignan a acompañarles dignamente en las mismas (véase la todoterreno Viuda Negra de Los Vengadores, que no es "la chica", sino una más), pero el terreno de la animación dio en 2009 esta modesta película cuyo resultado es más que decente y presenta con la atención que merece a la amazona más famosa de DC.

En el pasado las amazonas lucharon contra los ejércitos de Ares, el dios de la guerra, y su reina Hipólita le derrotó. La victoria parecía completa hasta que Zeus, padre de Ares, prohibió a Hipólita matar a su hijo, si bien le permitió mantenerle prisionero anulando sus poderes gracias a unos brazaletes mágicos. Han pasado muchos siglos desde entonces, y las amazonas viven en paz en Themyscira, una isla oculta en la que nació Diana, la hija de Hipólita, no concebida por hombre alguno. La paz de Themyscira se ve alterada cuando un avión militar de los Estados Unidos se estrella y con él su piloto, Steve Trevor, que sale ileso. Hipólita decide devolverlo al mundo exterior, y con él viaja su hija Diana, equipada con el Lazo de la Verdad. Sin embargo, poco antes de partir, la joven recibe una segunda misión: localizar a Ares, que ha escapado de su cautiverio, y detenerle antes de que vuelva a desplegar todo su poder.

Es curioso cómo, en poco más de una hora de película, se nos presenta un más que aceptable resumen de la historia y la persona de la princesa Diana de Themyscira, que no adopta "oficialmente" su rol como Wonder Woman hasta después de habernos sumergido en el mundo que da forma al personaje. He visto películas de imagen real no lo consiguen ni en dos... A pesar del tipo de animación que se emplea, que puede hacernos pensar que es un producto destinado a un público infantil, Wonder Woman hace uso de una acción de lo más interesante, con secuencias muy dinámicas y cierta violencia que nos recuerdan por qué los cómics no son sólo para niños. Si a esto le añadimos un par de veladas referencias al sexo y el feminismo de Diana, tenemos a una perfecta Wonder Woman que podría haber tenido su propia serie de animación, o su propia serie de películas de animación, de haber continuado con la dinámica de ésta, centrada en su origen.

Puntuación: 9

viernes, 5 de octubre de 2012

Sherlock Holmes

Imagen de Wikipedia
Título: Sherlock Holmes
Director: Guy Ritchie
Intérpretes: Robert Downey Jr., Jude Law, Rachel McAdams, Mark Strong
Año de estreno: 2009

Todos sabemos que hay personajes que jamás pierden su encanto, y que Sherlock Holmes es uno de ellos. El detective de Baker Street ha gozado de una enorme popularidad desde que saliera de la pluma de Sir Arthur Conan Doyle en 1887. Sin embargo, en los últimos años esa popularidad se ha acrecentado gracias a los lavados de cara de series como Sherlock o Elementary, aunque me atrevería a decir que fue Guy Ritchie quien inició la corriente al entregar el testigo del famoso detective a un actor tan carismático como Robert Downey Jr.

Sherlock Holmes y su inseparable amigo el doctor John Watson colaboran con Scotland Yard en la detención de Lord Blackwood, un noble acusado de asesinar a cinco jóvenes en sendos rituales de magia negra. Ambos se muestran escépticos respecto a la existencia de la magia incluso después de que, una vez ejecutado, Lord Blackwood siga vivo y dispuesto a hacerse con el control de una poderosa Sociedad Secreta y utilice la magia para atemorizar a sus seguidores. Pero ése no es el único problema de Sherlock: no logra asumir el hecho de que Watson vaya a casarse, y además se reencuentra con Irene Adler, una ladrona que aprovecha la atracción que ejerce sobre él para informar sobre sus movimientos a un enigmático patrón.

Debo reconocer que Sherlock nunca me había atraído especialmente, pero la extensa fanbase no ya del detective sino de sus últimas adaptaciones televisivas (sobre todo Sherlock) han logrado que me interese, y decidí empezar por esta película. La renovación a la que somete Ritchie a los dos personajes resulta como mínimo, curiosa: el director prescinde de algunos de los elementos más carismáticos del dúo, como la gorra de cazador o aquella expresión de "Elemental, querido Watson" para centrarse en la personalidad caótica del detective, sus hábitos erráticos o su dependencia de Watson (por así llamar a la extraña pero divertida relación con su amigo), además de su afición por el boxeo o lo que Ritchie llama la "Holmes-visión", su manera de analizar los golpes que va a propinar en un combate. El doctor Watson sufre idéntica transformación, y no sólo por estar encarnado por el atractivo Jude Law, que aporta al personaje un sex-appeal inédito, sino por el activo papel que toma en la investigación, en vez de limitarse a ser un cronista de las pesquisas de Holmes.

Sherlock Holmes tiene una interesante estética decimonónica no exenta del sello de su director, goza de su característico sentido del humor y un atractivo ritmo de la acción, todo esto aderezado por una fantástica banda sonora obra de un genio como Hans Zimmer. Con semejante resultado, no es raro que dos años después se estrenara una secuela. Pero eso ya es otra historia.

Puntuación: 8

miércoles, 3 de octubre de 2012

Príncipe mecánico

Título: Cazadores de Sombras: Los Orígenes 2. Príncipe mecánico
Autor: Cassandra Clare
Año de publicación: 2011
Editorial: Planeta

A lo mejor debería haber esperado a la publicación de Princesa mecánica, el último volumen de esta trilogía, para comprármelos juntos. ¡Esto de las sagas es un sinvivir! Te pasas medio año (cuando no más) esperando a que salga el siguiente libro y cuando lo hace, se te ha olvidado de qué iba el anterior... Faltan varios meses para la publicación del desenlace y yo ya estoy deseando leerlo. No se nos puede hacer sufrir así.

Tras los acontecimientos que tuvieron lugar en Ángel mecánico, Tessa sigue viviendo en el Instituto, y a sus confusos sentimientos hacia Will y Jem se añade el ultimátum del Enclave para que den con el paradero del Axel Mortmain, enemigo declarado de los Cazadores de Sombras; si no lo averiguan, el Instituto pasará a manos del ambicioso Benedict Lightwood. Tessa pone sus habilidades al servicio de sus amigos una vez más, lo que le lleva a realizar nuevos descubrimientos acerca de Mortmain, Will Herondale, su hermano Nate y, ante todo, sobre sí misma.

Es difícil resumir el argumento de Príncipe mecánico (bueno, de cualquier entrega no autoconclusiva de una saga después de la primera entrega) sin destripar en cierta medida su predecesora. Príncipe mecánico mantiene una interesantísima tensión romántica entre Tessa, Will y Jem, sin duda uno de los puntos fuertes de la novela, ya que respecto al resto de misterios en torno al enemigo y su relación con Tessa, la autora se guarda las mejores revelaciones para la tercera novela de la trilogía. Un par de escenas que me parecieron sobrantes se encuentran de sobra equilibradas por otras tantas muy bien escritas, y los momentos de acción tienen un resultado muy visual y entretenido. Pero es el final... ese final el que pone la guinda en más de un sentido: ¡¿Cómo puede dejarnos así?!

Puntuación: 9

martes, 25 de septiembre de 2012

Cadena perpetua

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Título: Cadena perpetua (The Shawshank redemption)
Director: Frank Darabont
Intérpretes: Tim Robbins, Morgan Freeman, Bob Gunton, William Sadler
Año de estreno: 1994


Aunque soy una lectora apasionada, debo confesar que la obra de Stephen King siempre me ha echado un poco para atrás. Probablemente se deba a que siempre he asociado a este autor con el género del terror, el único al que me resisto, y como para apoyar mi teoría, ahí están esos clásicos del género tanto en novela como en cine que son Carrie, El resplandor, It, Los chicos del maíz o Christine. Por eso sólo he leído la primera entrega de La Torre Oscura, aunque debo reconocer que últimamente el revisionado de La milla verde y el tardío descubrimiento de Cadena perpetua están logrando que me plantee conocer mejor al famoso autor de Maine.

Nos encontramos en 1947. Un banquero llamado Andy Dufresne es condenado a cadena perpetua por el asesinato de su esposa y el amante de ésta. Al llegar a la prisión de Shawshank, Andy traba amistad con Red, un preso veterano que consigue objetos desde el exterior. Los años pasan hasta convertirse en décadas, y Andy consigue granjearse la amistad de los presos y la confianza de los funcionarios de la prisión, cambiando las vidas de todos ellos.

Cadena perpetua me recordó mucho a La milla verde, que rodó Darabont cinco años después, y no sólo por estar ambientadas en prisiones. Hay algo en la atmósfera de las dos películas que coincide, y una no puede evitar preguntarse si la similitud procede del director que dio a luz las dos películas o la fuente original, ya que tienen un aire muy similar, lo cual no quiere decir que vaya a establecer comparaciones entre ellas. Cada una es magnífica por separado, y si algo se puede decir de ambas es que poseen un poder para conmover sencillamente impresionante.

Cadena perpetua es una película de excelente factura técnica, con detalles cuidados al máximo que se adaptan a la perfección a la trama para hacerla hipnótica de principio a fin. Destacan las interpretaciones de los actores, sobre todo Tim Robbins y Morgan Freeman como Andy y Red, que logran una implicación espectacular y transmiten un verdadero sentido de amistad a medida que avanza la película, pero sobre todo en la última media hora. Lo cierto es que, viéndola, una se explica que sea un verdadero clásico: tiene un encanto muy particular y transmite, de algún modo, una enorme paz, como si, a lo largo del desenlace, se demostrase que hay justicia en el mundo, después de todo.

Puntuación: 9